Por: Juan Mosquera Restrepo http://www.lluevelove.blogspot.com/
Botar el voto, deporte nacional. Votar por botar no más. Cándidos candidatos han salido a la calle con su vieja manera de caminar dispuestos nuevamente a financiar sus finanzas con las esperanzas de los demás. Tienen los bolsillos llenos de espejitos como españoles en conquista quinientos años ha, cambian tesoros por espejismos y no faltan los incautos que se dejan seducir por lo que nunca será. La sonrisa cosmética desde una valla en cualquier ciudad se ríe de vos. Deja en tu cuarto el cuarto que te queda de ingenuidad: tantos enemigos públicos son amigos íntimos que esperan el botín por repartir, desconfía de los apellidos repetidos y del regreso del delfín que asemejan esta democracia con una monarquía repetida, escucha las propuestas no sólo las protestas. Estos días son los días de la carnicería electoral donde la carne de cañón se vende barata porque hay quien vota con el estómago y no con la cabeza. Los cándidos candidatos saben que es más importante una imagen que una idea, los cándidos candidatos buscan que recuerdes su nombre pero no su biografía, te cambian un argumento por un slogan y todos los viejos cocodrilos y los aprendices de lagarto dicen que se llaman renovación. El tema de ahora, en cada ciudad, se llama movilidad y poco les falta para prometer el vuelo de las bicicletas. Pero si es hambre serán ollas voladoras.

Concejo, Asamblea, Alcaldía, Gobernación… en cada municipio colombiano, en cada departamento hace tic tac el reloj de la elección y los cándidos candidatos que son de campaña y no de vocación buscan su redención pero peligrosamente riman con corrupción. Está bien, la verdad también hay buenos candidatos pero las grandes ideas tienen poco presupuesto para publicidad y tal vez no sepas su nombre si no sales a buscar. La propaganda menos creativa en años es la matriz de esta nueva campaña electoral; el eterno populismo es el renovado ismo. Dirás que es temprano para hablar de esto (que las elecciones son el 28 de octubre) pero si desde ahora no te enteras bien, decidir tu voto será como decidir las compras sólo por la promoción y no por la convicción. Y te llevarás malos zapatos y de otro serán tus pasos.
Los veo en la calle, acechan por televisión, repiten en la radio su mejor oración: vote por mí que soy el camino, la verdad y la vida, vote que hasta al mercado se le convida. Se pasan de un partido (político, valga la aclaración) a otro con sólo cambiar de corbata. Los cándidos candidatos tienen miedo de que encuentren sus amistades en el disco duro de un computador en fuga.
Los cándidos candidatos son culpables de un pecado (nada) original: son la serpiente sin manzana. Inocentes ellos si creen en nuestra ingenuidad. Esta es la hora de no callar.

'Quien prometa, pague o entregue dinero o dádiva alguna para que votes a favor de determinado candidato, partido o corriente política, votes en blanco o te abstengas de hacerlo. La pena de prisión puede ser de 48 a 90 meses y la multa de 133 a 750 salarios mínimos legales mensuales vigentes. Algo importante es que también se castiga al ciudadano que acepte la promesa, el dinero o la dádiva con los fines señalados anteriormente, incurrirá en prisión de 1 a 2 años'
Posdata 2/
Opine y comente. Si quiere denuncie, si quiere enuncie, nombres y argumentos de por quien (es) no iría usted a votar. En cualquier región. A ver si así entre todos nos enteramos más.


